Haga de los llamados de atención una oportunidad

Si en su empresa las alertas no son tomadas como una posibilidad para mejorar el trabajo, esta guía le será útil.

Anuncios de despido, suspensiones temporales y conflictos entre compañeros son solo algunas de las realidades complejas que deben asumirse dentro de los entornos organizacionales en que se desenvuelven jefes y empleados. Por supuesto de este listado no escapan aquellos momentos en los que se hace necesario realizar llamados de atención.

Efectuada y recibida de una forma correcta, la alerta puede ser interpretada como una oportunidad para mejorar y crecer. Cuando esto no sucede se corre el riesgo de afectar negativamente el clima laboral y perjudicar el logro de los objetivos empresariales.

En este sentido resultará beneficioso que tenga en cuenta las pautas que ofrecen algunos expertos en gestión humana, de manera que estos momentos dejen de ser incómodos y se conviertan en un valor agregado para la productividad.

Para Idalí Mogollón, coordinadora de Recursos Humanos en Fondo Financiero de Proyectos de Desarrollo (Fonade) existen varias fases en la realización de llamados de atención.

? Primero se trata de evaluar toda la situación que generó la decisión de hacer la advertencia.

? Es importante hacer un acercamiento con el funcionario afectado para conocer qué fue lo que originó la falta.

? Revisar la forma en que la organización puede apoyar al empleado para apoyarlo en la mejora o mitigación del error que se presenta.

Así, ?la mejor manera de hacer un llamado de atención es conocer las causas y evaluarlas con la persona implicada para tener certezas sobre las recomendaciones más adecuadas que deben realizarse, según sea el caso?, afirma Mogollón.

De acuerdo con Natalia Castañeda, ejecutiva de Cuenta en elempleo.com, el momento más oportuno para efectuar alertas es cuando los resultados del colaborador se ven en descenso, se presentan dificultades en su desarrollo organizacional o existen reincidencias sobre la misma falta.

Con relación a los mejores medios para generar receptividad positiva sobre las alertas realizadas es recomendable hacerlo personal y verbalmente.

?Si una persona comete una falta solo a ella le interesará conocer los aspectos en los que tiene falencias. Hacer el llamado frente a compañeros solo logrará poner al colaborador en ridículo?, puntualiza Mogollón de Fonade.

De acuerdo con Castañeda si la situación que desembocó en la alerta no se resuelve a través del diálogo será necesario hacer un llamado de atención escrito para que el trabajador sienta que realmente está haciendo algo que no es correcto.

?En caso que la persona sea recurrente se tendría que entrar a evaluar si se debe prescindir de los servicios del implicado por no ajustarse a las políticas empresariales?, agrega Castañeda.

Adicionalmente se aconseja:

? Usar palabras positivas y conciliadoras

? Tratar de solucionar la falta antes de llevarla a instancias superiores

? Incluir al empleado afectado en la búsqueda de soluciones

? Pensar en qué tan importante puede llegar a ser la falla que se va a señalar en el desempeño laboral del trabajador.

Recuerde que ser demasiado permisivo y no realizar llamados de atención oportunos puede conducir al menoscabo de la autoridad sobre los subalternos, inexistencia de responsabilidades sobre los errores cometidos e incomprensión acerca del impacto que tienen las tareas asignadas.

En el mediano y largo plazo puede significar pérdida de clientes internos y externos, ambiente laboral inadecuado, disminución de ganancias, afectación de la imagen y credibilidad empresarial y, en el peor de los casos, se perjudicarían los objetivos y la misión de la organización.

Alba Liliana Acevedo Díaz

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Edición elempleo.com

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