La importancia de las microfinanzas

Conozca cómo generar en una compañía tanto beneficios económicos como cambios sociales perdurables.

Cada año se invierten en el mundo cerca de 4.000 millones de dólares en microfinanzas, en este sentido las instituciones de microfinanzas deben seguir modelos de negocios muy consistentes para poder subsistir.

Un nuevo estudio publicado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ofrece orientación a los diseñadores y ejecutores de negocios sobre cómo enfrentar el tema del equilibrio entre negocios y cambio social al definir los criterios para apoyar las instituciones financieras.

Bernd Balkenhol, editor de ?Microfinanzas y políticas públicas?, habló sobre el tema. Conozca que opina este experto al respecto.

¿Qué tienen en común las instituciones de microfinanzas?

Hay una línea que une a estas organizaciones: la importancia de la eficiencia, es decir la habilidad para utilizar escasos recursos con el fin de responder a miles de clientes de la manera más eficaz, ofrecer servicios de calidad y cubrir las brechas entre la oferta y la demanda de productos financieros básicos para los pobres.

En microfinanzas, eficiencia significa utilizar la menor cantidad de insumos para producir el mayor número de préstamos, llegar hasta los clientes que tienen un acceso limitado a los servicios bancarios, y ofrecer una serie de servicios valiosos.

¿Cómo puede medirse la eficiencia de las instituciones de microfinanzas?

La eficiencia en microfinanzas puede ser medida mediante diferentes índices: el más utilizado establece una relación entre los gastos operativos y la cartera de préstamos, otros establecen una relación entre los costos operativos y el número de prestatarios, o el número de clientes con el número de funcionarios de crédito.

Son menos utilizados como parámetros para medir la eficiencia la proporción de funcionarios de crédito del total del personal, los salarios de los funcionarios de crédito comparados con el salario mínimo, o el promedio de tiempo para procesar un préstamo.

¿Hay una fórmula para la eficiencia?

No hay una fórmula mágica, es necesario tener presente que el contexto tiene una incidencia crítica en el desempeño, no es sólo una cuestión de buena o mala gerencia.

Sin embargo, un punto de partida es entender mejor los parámetros de la eficiencia: saldo promedio de los préstamos, costos de los salarios y productividad del personal.

Si se consideran los costos operativos, en finanzas se logran mayores beneficios con préstamos más grandes. El lado negativo es que se pueden perder los clientes originales y escalar el mercado hacia segmentos menos pobres.

El segundo factor de los gastos operativos son los costos de personal. Varían mucho entre países como resultado de la escasez de oficiales de crédito calificados. Hasta el tercer factor determinante de los gastos operativos es a veces difícil de manejar.

¿La eficiencia garantiza la autosostenibilidad?

Al analizar los datos aprendimos que la eficiencia no se traduce necesariamente en rentabilidad, pero además, que alcanzar con éxito a los más pobres no debe ser utilizado como una excusa para la ineficiencia. La ineficiencia limita la escala de asistencia y la calidad de los servicios, generando pérdida de oportunidades.

La eficiencia es una condición necesaria más no suficiente para una cabal autosuficiencia financiera, hay espacio también para las políticas públicas.

Concentrarse en la eficiencia puede ser útil para ayudar a los donantes a comprender que algunas instituciones operan con eficiencia pero fracasan en cubrir los gastos a causa de los mercados locales (en especial altos costos de salarios y baja densidad de la población) o a causa de decisiones estratégicas de no incrementar las tasas de interés y otras tarifas.

Redacción elempleo.com

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